jueves, 15 de noviembre de 2007

El precio del arte contra el precio de la fama.



El pasado mes (octubre), el mundo de la industria musical se cimbró con la noticia, de que una de las más grandes bandas de rock, Radiohead, había dado el tiro de gracia a las industrias, al poner a disposición de los escuchas, su nuevo material In Rainbows, séptimo y esperado disco de la banda de Oxford, Inglaterra. Y es que uno puede bajar su disco completo con el precio que le quiera poner, aun sea $0. Esta acción desafiante hizo que las casas productoras de música empiecen a sangrar de muerte, ya que muchos artistas, entre ellos Trent Reznor, Oasis y Bjork, ven con agrado la postura de los ingleses.

Como dije antes, esto ya se veía venir, pues no era secreto alguno que las empresas se veían en picada, gracias al pulular constante de los bajadores de mp3, que muy inteligentemente se hicieron llamar Compartidores de archivos, para no quebrantar ley alguna, que los más encaprichados en erradicar la denominado “piratería” (término inventado por las disqueras) eran los mismos “artistas” y empresarios.

El lema de Radiohead ha sido siempre el de antipopulismo, y lo crean los demás o no es cosa que no les importa. Incluso hay que recordar lo que hicieron con Kid A; al no hacer giras, ni promoción ni mucho menos entrevistas el día de la salida del disco, y todo por no causar ningún indicio que denotara popularidad. Pero el resultado fue lo contrario, como el mismo Thom Yorke, líder y vocalista de la banda menciona “…fue algo muy peculiar, nosotros no quisimos ningún lastre de euforia, y al negar la posibilidad, esa negación causó lo contrario, estamos sorprendidos y con cierto arrepentimiento… pero fue gracioso, por una semana nos sentimos como los Beatles sin querer serlo…”. Ahora, la operación a sido muy diferente, al no tener una disquera no tienen ninguna presión de mercadeo.

Hay que repasara brevemente lo que sucedió con la conclusión del contrato con Parlophone/Emi. Primero hay que remontarse al año pasado, cuando Thom Yorke sacó su primer disco como solista con el nombre The Eraser, bajo la licencia de una disquera independiente XL Recordings. Este fue un experimento que les dejó claro que podrían sacar un disco ellos mismos, y que no necesitaban tanta promoción al sacarlo, pues con la misma noticia de ser los primeros en dejar bajar su disco de la Internet sin ninguna restricción, les bastaría para poder dar a conocer su nuevo material. Después del experimento, lo único que hicieron era esperar a que venciera su contrato con Parlaphone y no renovarlo; por eso retrasaron el disco que supuestamente iba a salir en marzo de este año.

El resultado fue contrario a lo que todos pensaron, no habrá quién pague el disco, porque la primera semana vendieron casi 1 millón 200 mil copias, con una ganancia de mas de 9 millones de dólares. Como dato curios hay que mencionar, que dos grandes artistas y seguidores de la banda, como son Madonna y Trent Reznor, se han lanzado a hacer lo mismo. La primera, el mismo día del lanzamiento del disco, cancelo su contrato con su disquera, después de haber estado en ella sus 25 años de artista, y contrató a un promotor de conciertos para que le hiciera sus giras, merchandising y discos; Trent Reznor, líder de Nine Inch Nails, pospuso su próximo material que estaba para salir a principios de noviembre, canceló su contrato con su disquera para así poder subir su disco en el Internet. Ya sea por considerarlo una forma de ganar más dinero, o por ideología artística, o por qué no, el hartazgo hacia las disqueras, pero el movimiento está iniciado ya, aunque antes ya se habían hecho cosas de igual manera; ya que el mismo Reznor subía canciones inéditas a su página web.

Pero fuera de toda noticia que llega a convertirse en chisme, y para otros una veladora para el santo de devoción, hay que poner en claro las cosas. El movimiento de alejarse de la industria por parte de los artistas, es un riesgo que no demerita en nada la sana propuesta de estos, pues lo único que se logra es el eliminar a los intermediarios que chupan el dinero de los escuchas, ya que el producto va de los artistas a la gente, sin que nadie irrumpa y se aproveche. En México se sufre de eso (y en gran parte de América latina) pues los discos nos vienen costando casi el doble de lo que sale en realidad. Pues 180 pesos se llegan a ser imposibles de pagar. Y vemos que si afectó a la disquera, pues Parlaphone/Emi, al verse sin uno de sus grupos más importantes, ha decidido sacar un Boxset, que contiene sus seis primeros discos, más el EP I Might Be Wrong: Live Recordings. Y así se levanta el acuerdo que tenían de no seguir produciendo el primer álbum Pablo Honey, porque la banda decía que no era un disco bueno, y que los apenaba.

Pero no sólo se elimina ese problema, que afecta a los escuchas directamente, pues algo mejor ocurre, por primera vez está en manos de los mejores críticos (que son la gente) el ponerle precio a la obra del artista en cuestión. Pero el precio no es lo que sobresale en sí, sino el valor que la persona le llega a dar a la obra después de haber comprado el producto, ya que el cliente se verá en la resolución de decir, “valió la pena lo que compré”, “pagué demasiado por lo que compré” o “me quedé corto con lo que pagué”, y no se sentirá robado ni estafado, pues el precio él mismo lo puso.

3 comentarios:

rodrigo dijo...

Excelente escrito Wil.

wilberth herrera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
wilberth herrera dijo...

muchas gracias, rodro. Un saludo.